Capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos

«Aparecerán falsos mesías y falsos profetas
que harán milagros y prodigios asombrosos,
capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos»

(Mt.24.24);

«Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos»»

(Mt.22.14).

Cuidado que no te engañen,
por que significaría que no eres uno de los elegidos,
ya que a los elegidos no es posible engañarlos.

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Controversia de las indulgencias por limosnas

¿a caso son simonía las indulgencias que consisten en la limosna
y no las que consisten en otras obras de misericordia que implican dar o darse?
(El baremo es el dinero?)

Si así fuera, también serían simonía los estipendios,
y con más razón por que estos se refieren a Sacramentos,
mientras que aquellas a legislación eclesial en materia penitencial.
(En ambas cosas la cuantía puede o no estar fijada/sugerida)

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La Gotita De Agua

Pues, he aquí que una vez,
una gotita de agua
en lo profundo del mar
vivía con sus hermanas.

 

Era feliz la gotita…
libre y rápida bogaba
por los espacios inmensos
del mar de tranquilas aguas
trenzando rayos de sol
con blondas de espuma blanca.

 

¡Qué contenta se sentía,
pobre gotita de agua,
de ser humilde y pequeña,
de vivir allí olvidada
sin que nadie lo supiera,
sin que nadie lo notara!

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Propósito Semanal

PROPONGO…
Hacernos un propósito semanal, y cumplirlo a rajatabla.

Propósito de esta semana:
Sacrificarme por el sufragio de las almas del purgatorio. Concretamente desde cada misa hasta la siguiente por un alma, el que Dios elija, pretendiendo hacerlo por los que son menos recordados o más necesitados.
Ofrecerle sacrificios personales (por lo menos uno), oraciones y honrarle con el comportamiento.

Controversia AL.301

El texto dice:

Ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante.
Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma.

Un sujeto, aun conociendo bien la norma,
puede tener una gran dificultad para comprender (A) «los valores inherentes a la norma»
o puede estar en condiciones concretas(B) que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa (C).

(AL.301)

Obviando la «Excusatio non petita», suficiente para resolver en mi conciencia, otrosi, manifiesto la síntesis de la valoración de mi razón:

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Un Pequeño Repaso En El Tiempo…

En respuesta a varios comentarios agresivos que no he dado paso de los artículos y de «Profecías De Hoy»…

 

En aquel tiempo, Satanás dijo a Jesús: ««Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque escrito está:» (Mateo 4, 6); «Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra» (cita de Salmo 91, 11-12).
En este tiempo, dicen a La Iglesia De Jesús: «Escrito está:»; «No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o debajo de la tierra, en las aguas» (Éxodo 20, 4).

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Continuando con las Profecías De Hoy

Vamos a continuar con las «Profecías De Hoy» por donde lo dejamos:

 

Jesús profetiza lo siguiente:

[Mt.24.24] Porque aparecerán falsos mesías y falsos profetas que harán milagros y prodigios asombrosos, capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos.

En este versículo (Mt.24.24(, Jesús habla de falsos profetas, es decir, de profetas que no son de La Verdad, profetas no de Dios; También habla de falsos mesías, lo que va en la línea de la profecía anteriormente vista (1Jn.2.18-19), donde San Juan les dice anticristos, por que el que no se posiciona con Cristo necesariamente está posicionado contra ÉL (Mt.12.30).

Y creo que a nadie se le escapa quienes son los que engañan con «milagros», «prodigios asombrosos» y todo tipo de espectáculos emotivos.

 

Lo más grave de sus engaños -a mi entender- es el desprecio de La Gracia y de Cristo mismo, con el sometimiento a la ley De Moisés, ley que sirve para hacernos saber que somos culpables (Rom.3.20). En efecto, La Ley fue dada para poner de manifiesto la desobediencia de los hombres, hasta que viniera esa descendencia, Cristo (Gal.3.19).

El que se somete a la Ley Antigua queda excluido de la Gracia Del Señor, ya que le rechaza, quedando desde entonces obligado a cumplir *toda* la ley antigua, so pena de Maldición Divina.

[Sant.2.10] En efecto, aunque uno cumpla toda la Ley, si peca contra un solo precepto, quebranta toda la Ley.

[Gal.3.10] En efecto, todos los que confían en las obras de la Ley están bajo una maldición, porque dice la Escritura: Maldito sea el que no cumple fielmente todo lo que está escrito en el libro de la Ley.

[Gal.3.13] Cristo nos liberó de esta maldición de la Ley, haciéndose él mismo maldición por nosotros, porque también está escrito: Maldito el que está colgado en el patíbulo.
[Gal.3.14] Y esto, para que la bendición de Abraham alcanzara a todos los paganos en Cristo Jesús, y nosotros recibiéramos por la fe el Espíritu prometido.

[Gal.5.4] Si ustedes buscan la justicia por medio de la Ley, han roto con Cristo y quedan fuera del dominio de la gracia.

[Gal.2.21] Yo no anulo la gracia de Dios: si la justicia viene de la Ley, Cristo ha muerto inútilmente.

 

[Heb.8.10] = Esta es la Alianza que pactaré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en su mente, en sus corazones las grabaré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. =
[Heb.8.13] Al decir = nueva, = declaró anticuada la primera; y lo anticuado y viejo está a punto de cesar.
[Heb.7.18] De este modo queda abrogada la ordenación precedente, por razón de su ineficacia e inutilidad,
[Heb.7.19] ya que la Ley no llevó nada a la perfección, pues no era más que introducción a una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Dios.

Así pues, Cristo puso fin a la ley que consistía en mandatos y reglamentos, y formó de los dos pueblos un solo pueblo, unido a ÉL, así hizo la paz, con su muerte en la cruz (Ef.2.14-15). Le puso fin dándole perfecto cumplimiento,. Jesús dice: Pues les aseguro que mientras exista el cielo y la tierra, no se le quitará a la ley ni un punto, ni una letra, hasta que suceda lo que tiene que suceder (Mt.5.18). Y lo que tiene que suceder en cuanto a La Ley, es la llegada del Nuevo Pacto… Que no te engañen con rebuscadas interpretaciones sacadas de contexto: ¡En el fin de los tiempos, no necesitaremos más pactos!

 

Pero concretemos:
Uno de sus peligrosísimos engaños es el referente al Bautismo.
Con objeto de exclusividad, enseñan a creer sólo la mitad de la Revelación al respecto, rechazando la otra mitad.

Practican El Bautismo De Penitencia, El Bautismo De Arrepentimiento, el Bautismo De Conversión, el Bautismo De Juan, el que es para la remisión de los pecados de los Judíos, y por lo tanto, para los Judíos; pero rechazan El Bautismo De Adesión al Nuevo Pacto, el que es «La Nueva Circuncisión», el que capacita para Entrar Al Reino De Dios (Jn.3.5), el que es necesario para *llegar a ser* (Jn.1.12, Mt.5.45, Lc.6.35) hijos de Dios Padre, hermanos de Dios Hijo…, El Bautismo De Cristo, el cual, también tiene los efectos de Perdón de pecados, pero es un efecto *»colateral»* (valga la expresión) necesario para su propósito, que no es otro que el de unirnos a Cristo.

Como vimos, para el Perdón de los pecados nuestros, los de los Cristianos, no es El Bautismo De Juan, sino que Jesús estableció una forma concreta, para que *Sólo La Iglesia* pueda hacerlo (Jn.20.22-23). *Solamente* sobre Ellos, Los Apóstoles, *Sopló* para que recibieran EL Espíritu Santo en *esa forma, para *esa* misión concreta.

 

Distinguimos entre el Bautismo De Juan y el Bautismo De Jesucristo, aunque realmente son dos etapas del progreso del mismo Sacramento. Ciertamente que hay un solo Bautismo (Ef.4.5-6) que desde el principio tenía el propósito de llegar a ser lo que concluyó siendo, pero progresó desde la conversión y el perdón de los pecados con el arrepentimiento, hasta el hacernos hijos de Dios. El Bautismo no fue hecho para quedarse a medias, sino, que fue necesario que se desarrollara en dos etapas, y así lo quiso Dios. Así es la Revelación Divina. El Bautismo primero debía servir a los Judíos para liberarles de sus pecados, y después, ser la puerta de entrada al Reino De Los Cielos para los cristianos. Fue concebido por Dios de forma que se aplicara a los Nuevos Creyentes conforme se convirtieran, y a los hijos de todos los creyentes, desde su más tierna infancia, así como en el Antiguo Pacto, La Circuncisión.
Hay quien no quiere distinguirlos, pero, veamos como San Pablo se hizo entender con una sola frase:

[Hech.19.3] «Entonces, ¿qué bautismo recibieron?», les preguntó Pablo. «El de Juan», respondieron.
[Hech.19.4] Pablo les dijo: «Juan bautizaba con un bautismo de penitencia, diciendo al pueblo que creyera en el que vendría después de él, es decir, en Jesús».
[Hech.19.5] Al oír estas palabras, ellos se hicieron bautizar en el nombre del Señor Jesús.

 

De esta forma, no sólo rechazan La Gracia De Cristo y a Cristo mismo, sino que se someten a un ritual divino, que si bien Dios perdonara hoy los pecados mediante él (Dios Sabe), sólo se puede aplicar una vez, y al quedar sometido a la Ley Antigua, corresponde esto:

[Heb.10.26] […] Si voluntariamente pecamos después de haber recibido el pleno conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por los pecados,
[Heb.10.27] sino la terrible espera del juicio y la = furia del fuego = pronto a = devorar a los rebeldes. =
[Heb.10.28] Si alguno viola la Ley de Moisés es = condenado a muerte = sin compasión, = por la declaración de dos o tres testigos. =

Pero Cristo nos da una esperanza nueva. No la rechaces. Dios Es Trino, testigo suficiente: Que esté de tu parte.

 

Por si fuera poco, en sustitución del Bautismo De Cristo, dicen que basta una declaración pública de aceptación de Jesús como su Señor y Salvador, para ser salvos de una vez para siempre.
Tal afirmación es absolutamente infundada, pues eso no está en ningún lugar de La Biblia, sino que procede de la descontextualización y malinterpretación de unos versículos de San Pablo (Rom.10.9-11), el mismo que dice lo siguiente:

[1Cor.15.1] Hermanos, les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles.
[1Cor.15.2] Por ella son salvados, si la conservan tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.

Donde vemos claramente, que se puede «creer en v
ano»; que la salvación no se da en nuestra contra; Que la salvación hay que perseguirla, y agarrarse a ella; que debemos Procurad la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (Heb.12.14)…: No te dejes engañar.

 

Otro de sus engaños es el relativo al diezmo, engaño que a los que caen, les cuesta la vida eterna. No es ninguna exageración lo que estoy diciendo, sino que es literal:
El Diezmo es una prescripción de fidelidad a la Ley Antigua. Pagar el Diezmo es someterse a la Ley Antigua.

San Pablo, doctor de la ley, exfariseo, conoce muy bien lo relativo al diezmo, y sin embargo no lo impone a nadie, ni lo paga el mismo… ¿Estaría quebrantando la ley? De ninguna manera. Los fariseos son extremadamente escrupulosos en el cumplimiento de la ley.
Entonces, escuchemos qué nos dice San Pablo al respecto del diezmo, él, que sí sabe sobre el tema:

[Heb.7.1] En efecto, este = Melquisedec, rey de Salem, sacerdote de Dios Altísimo, = que = salió al encuentro de Abraham cuando regresaba de la derrota de los reyes, y le bendijo, =
[Heb.7.2] al cual dio Abraham el = diezmo de todo, = y cuyo nombre significa, en primer lugar, «rey de justicia» y, además, = rey de Salem, = es decir, «rey de paz»,
[Heb.7.3] sin padre, ni madre, ni genealogía, sin comienzo de días, ni fin de vida, asemejado al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
[Heb.7.4] Mirad ahora cuán grande es éste, a quien el mismo Patriarca = Abraham dio el diezmo = de entre lo mejor del botín.
[Heb.7.5] Es cierto que los hijos de Leví que reciben el sacerdocio tienen orden según la Ley de percibir el diezmo del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque también proceden éstos de la estirpe de Abraham;
[Heb.7.6] mas aquél, sin pertenecer a su genealogía, recibió el diezmo de Abraham, y bendijo al que tenía las promesas.
[Heb.7.7] Pues bien, es incuestionable que el inferior recibe la bendición del superior.
[Heb.7.8] Y aquí, ciertamente, reciben el diezmo hombres mortales; pero allí, uno de quien se asegura que vive.
[Heb.7.9] Y, en cierto modo, hasta el mismo Leví, que percibe los diezmos, los pagó por medio de Abraham,
[Heb.7.10] pues ya estaba en las entrañas de su padre cuando = Melquisedec le salió al encuentro. =
[Heb.7.11] Pues bien, si la perfección estuviera en poder del sacerdocio levítico (pues sobre él descansa la Ley dada al pueblo), ¿qué necesidad había ya de que surgiera otro sacerdote a = semejanza de Melquisedec, = y no «a semejanza de Aarón»?
[Heb.7.12] Porque, cambiado el sacerdocio, necesariamente se cambia la Ley.
[Heb.7.13] Pues aquel de quien se dicen estas cosas, pertenecía a otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.
[Heb.7.14] Y es bien manifiesto que nuestro Señor procedía de Judá, y a esa tribu para nada se refirió Moisés al hablar del sacerdocio.

Note que concluye en el versículo Heb.7.12 que «cambiado el sacerdocio, necesariamente se cambia la Ley», es decir, que el diezmo es cosa de la ley antigua y no de la nueva.

 

Si buscamos donde San Pablo hable de dar dinero, es siempre relativo a colecta y ofrendas, y nunca a diezmo. Él lo que pide, -y no para él-, es lo siguiente:

[2Cor.9.7] Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría.

Ahora sabemos que Dios ama especialmente a quien se regocija en dar, VOLUNTARIAMENTE, pero no el diezmo, por que el diezmo es de carácter obligatorio. Ya no se debe pagar el diezmo forzado u obligatorio; Y si no es obligatorio, no es diezmo, por que la obligatoriedad es una característica esencial del diezmo.

 

Ciertamente, los primeros cristianos compartían todos sus bienes materiales; ponían el dinero a disposición de los Apóstoles. Los apóstoles sí que estaban encargados de las colectas, de organizarlas, de custodiarlas, y de hacerlas llegar a su destino. Ellos sólo piden dinero para las colectas, no para ellos mismos (Rom.15.24-27, 1Cor.16.1, 2Cor.8.19-20, 2Cor.9.6-15).

Esto lo saben muy bien los que piden diezmo, usando el paisaje de Hech.4.32-35 para engañar, cortando el versículo 35 por la coma, manipulando de esta forma La Palabra De Dios:

[Hech.4.35] y ponían el dinero a disposición de los Apóstoles, para que se distribuyera a cada uno según sus necesidades.

Sí. Ponían el dinero a disposición de los Apóstoles; Pero no para que los apóstoles dispusieran del dinero como les pareciera, sino, *para que se distribuyera a cada uno según sus necesidades*. Además, ¿A caso esos «pastores» son apóstoles? (Vea la profecía al respecto que pongo un poquito más abajo).

 

Si procediera, San pablo tiene muchísimas ocasiones donde pudo haber pedido el diezmo, pero por el contrario:

[2Cor.11.7] ¿Acaso procedí mal al anunciarles gratuitamente la Buena Noticia de Dios, humillándome a mí mismo para elevarlos a ustedes?
[2Cor.11.9] Y cuando estaba entre ustedes, aunque me encontré necesitado, no fui gravoso para nadie, porque los hermanos que habían venido de Macedonia me proveyeron de lo que necesitaba. Siempre evité serles una carga, y así lo haré siempre.
[2Cor.11.10] Les aseguro por la verdad de Cristo que reside en mí, que yo no quiero perder este motivo de orgullo en la región de Acaya.
[2Cor.11.11] ¿Será acaso porque no los amo? Dios lo sabe.
[2Cor.11.12] Y lo que hago, lo seguiré haciendo, para quitar todo pretexto a los que buscan una ocasión de gloriarse por los mismos motivos que nos gloriamos nosotros.
[2Cor.11.13] Estos son falsos apóstoles, que proceden engañosamente, haciéndose pasar por apóstoles de Cristo.
[2Cor.11.14] Su táctica no debe sorprendernos, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.
[2Cor.11.15] No es de extrañar, entonces, que sus servidores se disfracen de servidores de la justicia. Pero su fin será digno de sus obras.

Y he aquí una profecía, que a su tiempo, cada uno de estos la verán cumplida.

 

Quien sí pidió dinero fue Judas Iscariote, el apóstol que entregó a Jesús, quien reclamó que se usara el perfume en preparar la sepultura de Jesús, en lugar de venderlo para darlo a los pobres. Decía eso por que él, que era ladrón, se encargaba de la bolsa común: De esa forma podría robarlo (Jn.12.4-6).

 

Este asunto es muy largo y no quiero excederme en longitud, por eso apelo a la lectura de Heb.7.1-14, y en cuanto a mis apuntes intentaré ser breve:

  1. Dios define el Diezmo como la décima parte de lo que produce la tierra (tanto los campos sembrados como los árboles frutales) pertenece al Señor: es una cosa consagrada al Señor (Lev.27.30).
  2. Como vemos en Deut.26.12-13, sólo pueden cobrar el Diezmo (A) los Lebítas (Sacerdotes) a los que Dios les da como herencia todos los diezmos de Israel, a cambio de los servicios que prestan en la Carpa del Encuentro, -uno de los tipos de sacerdocio-; (B) el Extranjero (Melquisedec), -el otro tipo de Sacerdócio-; (C) el huérfano y la viuda, es decir los que están a cargo del Templo. Sépase que se consagraban niños al Templo, donde crecían, servían y eran educados, como es el caso de la Virgen María, la cual, fue dada en matrimonio a José, hombre justo (Mt.1.19).
  3. El diezmo debido al Sacerdote, el Extranjero, el Huérfano y la Viuda, es trienal (cada 3 años), no mensual ni semanal como un salario… Es en especie, no en dinero… Y debe ser ofrecido de forma digna y que no escandalice al Sacerdote (por que el Sacerdote es quien debe disfrutarlo). (Deut.14.28-29, Deut.26.12-15).
  4. En caso de que el diezmo siguiera vigente, en la actualidad no hay ningún receptor del mismo. El Templo fue destruido; ya no hay huérfanos ni viudas a cargo del templo; el Sacerdocio actual es el de Cristo, no el d
    e Lebí… Se podría contra-argumentar que Cristo sí es quien para cobrar el diezmo. En ese caso, te reto a que se lo dés en mano, que si no se pierde entre intermediarios.
    Jesús no te pide el 10% sino el 100%: No te pide que cumplas la ley y ya está, sino…:

    [Mt.19.20] El joven dijo: «Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?».
    [Mt.19.21] «Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme».

    Eso es lo que pide Jesús: Lo pide TODO; Pide la PERFECCIÓN:

    [Mt.5.48] Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.

  5. Dios bendice con la abundancia por el pago LÍCITO* del diezmo, cuando se hace como Dios manda (Mal.3.10-12). pero también Dios maldice a quien defrauda con el diezmo (Mal.3.7-9). Pagar el diezmo a otro también es defraudar a Dios.
  6. Digna de fe es esta enseñanza:
    YHWH, Jesús, Es el buen Pastor, el que da su vida por las ovejas (Jn.10.11).
    El Rebaño de Jesús, conoce la voz de Jesús, su Buen Pastor, y los que no son del Rebaño De Jesús, los que «protestan», ciertamente no le reconocen (Jn.10.1-5).
    Por su parte, el pastor asalariado, no es de fiar: Cuando ve venir al lobo abandona a las ovejas y huye, por que no son suyas y no le importan, y entonces el lobo hace estragos con ellas (Jn.10.12).
    El que Evangeliza por su propia iniciativa merece ser recompensado, pero el que Evangeliza por necesidad, es por que se le ha confiado esa misión, es decir, que no es invento suyo. Predicar el Evangelio es una necesidad imperiosa del que ha sido ordenado a ello. Todo aquel que cobra el Diezmo Predica por iniciativa propia, es decir, que es un falso pastor, un falso ministro; El que no cobra el diezmo, lo hace no por su voluntad, sino por encargo de Dios (1Cor.9.16-18).
    Hay «un Sólo Pastor» que es Jesucristo, que tiene que conducir a otras ovejas descarriadas a su único rebaño (Jn.10.16-17).
    Mientras que Jesús reúne a sus ovejas en un sólo rebaño, encarga 2 veces a Pedro a que apaciente a sus ovejas, y una a que apaciente a sus corderos. Por esta encomienda, Cristo hace a Pedro, Bicario sullo. Si ahora a alguien acaso tuviéramos que llamar pastor, sería al sucesor de Pedro, por que es el Bicario De Cristo, el único encargado por 3 veces a «apacentar», no a una multitud de pastores que nada tienen que ver con ese Pedro. Los hijos no sólo tienen que obedecer al padre y a la madre, sino también a aquel que está a su cuidado, profesores, cuidadores, niñeros o niñeras, médicos.. (Jn.21.15-17).
  7. Entre otras instrupciones, Jesús prohíbe cobrar por evangelizar, exorcizar, dar sanidad y realizar otros milagros, en cambio ordena que se haga gratuitamente (Mt.10.8). Incluso prohibe llevar dinero o cosas de valor…:

    [Mt.10.6] Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.
    [Mt.10.7] Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
    [Mt.10.8] Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.
    [Mt.10.9] No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
    [Mt.10.10] ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.

    Pero este sustento de que habla, no es monetario, como podemos ver a continuación, sino que habla de que se conformen con lo que les quieran dar, sin ir de casa en casa en busca de mayores lujos o mejores manjares.

    [Mt.10.11] Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
    [Mt.10.12] Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
    [Mt.10.13] Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes.
    [Mt.10.14] Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies.
    [Mt.10.15] Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad.

 

Leamos también a San Pedro:

[1Ped.5.1] Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada.
[1Ped.5.2] Apacienten el Rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación;
[1Ped.5.3] no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el Rebaño.
[1Ped.5.4] Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.

Como vemos, Pedro a su vez se hace ayudar en su misión.

 

 

Otra «doctrina perniciosa», que no puede ser tachada de error, sino que claramente se corresponde con un acto de engaño perverso es la malinterpretación de los versiculos que se exponen a continuación, (ciertamente hace falta muy muy mala intención para poder decir que Jesús miente, se equivoca, o habla con falta de propiedad):

[Jn.6.48] Yo Soy el Pan De Vida.
[Jn.6.49] Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron.
[Jn.6.50] Pero este es El Pan Que Desciende Del Cielo, para que aquel que lo coma no muera.
[Jn.6.51] Yo Soy El Pan Vivo Bajado Del Cielo. El que Coma de Este Pan Vivirá Eternamente, y El Pan que Yo daré Es MI CARNE para la Vida Del Mundo».
[Jn.6.52] Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?».
[Jn.6.53] Jesús les respondió: «Les aseguro que si no Comen la Carne del Hijo Del Hombre y no Beben su Sangre, no tendrán Vida en ustedes.
[Jn.6.54] El que Come Mi Carne y Bebe Mi Sangre tiene Vida Eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
[Jn.6.55] Porque Mi Carne es la Verdadera Comida y Mi Sangre, la Verdadera Bebida.
[Jn.6.56] El que Come Mi Carne y Bebe Mi Sangre permanece en Mí y Yo en él.
[Jn.6.57] Así como Yo, que he sido enviado por El Padre que tiene Vida, Vivo por El Padre, de la misma manera, el que Me Come Vivirá por Mí.
[Jn.6.58] Este es El Pan Bajado Del Cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que Coma de Este Pan Vivirá Eternamente».

Clarito ¿No?

Pues no para todos. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. Hay quienes dicen que esto es simbólico. Lo peor del asunto, es que Comulgan con lo que ellos dicen que es un símbolo del Cuerpo De Cristo, y no el mismísimo Cuerpo De Cristo. Es decir: que Comulgan con un símbolo, lo cual es la peor idolatría posible, ya que la Comunión es el mayor acto de Adoración posible; Por lo tanto, no comulgan con, ni adoran a, Dios; sino que, comulgan con, adoran a, un símbolo.

 

Escuchen el siguiente relato, Atiendan al mandato que contiene:

[Lc.22.19] Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía».
[Lc.22.20] Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes.

O, Con más detalles, por boca de San Pablo:

[1Cor.11.23] Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan,
[1Cor.11.24] dio gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía».
[1Cor.11.25] De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía».
[1
Cor.11.26] Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva.

Que continúa con una advertencia severa, la cual no procedería si estubiera hablando de un símbolo:

[1Cor.11.27] Por eso, el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente tendrá que dar cuenta del Cuerpo y de la Sangre del Señor.
[1Cor.11.28] Que cada uno se examine a sí mismo antes de comer este pan y beber esta copa;
[1Cor.11.29] porque si come y bebe sin discernir el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación.

El que tal sacrilegio comete, aunque esté fisicamente vivo, está verdaderamente muerto:

[1Cor.11.30] Por eso, entre ustedes hay muchos enfermos y débiles, y son muchos los que han muerto.

Y aquí hay otra razón por la cual contar con un Sacerdote no sólo como confesor, sino también como director espiritual, por que…:

[1Cor.11.31] Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados.
[1Cor.11.32] Pero el Señor nos juzga y nos corrige para que no seamos condenados con el mundo.

 

 

 


Quizás me haya extendido mucho. Mejor, de momento, lo dejo por aquí.
Puede que continúe.

Borrador, por Ignacio Jonatan Hernández López, en Mérida (Badajoz), el 05/02/2018.