El Bautismo En La Historia De La Salvación

desde la caída del hombre con el pecado original (Gn.3), la intervención de Dios en la humanidad ha sido siempre en pro de la reconciliación, con muchas y variadas formas de restablecer la amistad…

Por ejemplo, limpiando al hombre de la mancha de la arrogancia, en el caso de Babel (Gn.11.1-11), que Le lleva a suspender temporalmente el entendimiento entre los hombres, restableciéndolo el día de pentecostés (Hech.2.1-4), en que el Espíritu Santo y ya no el del propio ego, desciende para gobernar el entendimiento en las lenguas del Perdón, de la Comprensión, del Consuelo, del Consejo, de la Amistad, de la Fraternidad, del Amor, etcétera.

En verdad, convenía que así fuera, que la primera obra que hagamos unidos como pueblo, -en el pueblo de la familia de Dios, La Iglesia-, fuera Santa, y por lo tanto, buena, y que la confirmara Dios con launión de las lenguas, para capacitarnos a obrar obras dignas de ÉL.

Recuerda. Dios dijo que Si esta es la primera obra que realizan, nada de lo que se propongan hacer les resultará imposible, mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua(Gn.11.6); y también, que JESÚS hará todo lo que pidamos en Su Nombre (Jn.14.13) para Gloria De Dios Padre, proféticamente al saber que sucederá así y por lo tanto nos capacitaría para obrar dignamente, y por lo tanto no le haríamos hacer nada indebido.

He aquí, -«mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua»-, la clave para entender la unicidad no sólo de la doctrina, sino también de las fórmulas doctrinales, que mantiene La Iglesia;
Con gran seguridad me atrevo a decir, que es también por esto, -y no por melancolía ñoña-, que -aunque sea inconscientemente-, tendemos a volver a nuestro querido Latín. Y no es que confundamos idioma con lenguaje, sino que entendemos que en uso del idioma Latín se ha desarrollado la expresión del lenguaje de La Iglesia. Además de ser coherentes con el sentido de la fe (Sensus Fidei); con la íntima relación entre lo que se cre y lo que se siente, y entre lo que se siente y lo que se obra.

 

En el mismo sentido, es decir, para la redención y liberación del hombre, Dios envía el Agua del Diluvio Universal (Gn.6.5ss-), el Agua del Mar Rojo sobre los egipcios, (sobre el Faraón y su ejército), (Ex.14.15-31), y el fuego que extingue a los pueblos de Sodoma y Gomorra (Gn.18.16ss, Gn.19.1-29), para limpiar al hombre de lo que le persigue, amenaza y perturba hasta el punto de impedir o dificultar seriamente la amistad recíproca entre Dios y el Hombre.
Y es que en efecto, Dios no permite que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas (1Cor.10.13), sino que es celoso en nuestra defensa. Lee lo que Dice, y lo comprobarás: Si alguien quiere hacerles daño, saldrá un fuego de su boca que consumirá a sus enemigos: así perecerá el que se atreva a dañarlos (Apoc.11.5).

 


Permítaseme un paréntesis:
Cuidado, que hay gente empeñada en mitificar La Biblia, y van contando que el mar bajó su caudal -como si fuera un río-, pasaron los Israelitas, y luego cuando los egipcios vieron subir las aguas tuvieron miedo y por eso no les dio tiempo a salir… En cambio, La Palabra Del Señor dice literalmente que …El Señor los hundió en el mar. Las aguas envolvieron totalmente a los carros y a los guerreros de todo el ejército del Faraón que habían entrado en medio del mar para perseguir a los israelitas. Ni uno solo se salvó. Los israelitas, en cambio, fueron caminando por el cauce seco del mar, mientras las aguas formaban una muralla, a derecha e izquierda (Ex.14.27-29); por si fuera poco, La mismísima Palabra De Dios da cuentas de como Dios planea hacerlo antes de que suceda, y como Le da instrucciones a Moisés para que use su bara.
Fin del paréntesis.


 

Veamos entonces la doble acción de estos elementos, (agua, fuego), así como ya vimos la de las lenguas:

Nota: Lo sintetizo de forma quizás muy densa.

A través del mismo Agua y del mismo Fuego
que da muerte a la muerte
, -pues el pecado es la antesala de la muerte (Rom.5.12)-,
El Señor, que es LA VIDA mayúscula (Jn.14.6) como indican Las Escrituras (Jn.5.39-40),
conforme a La Voluntad Del Padre, créelo (Jn.6.39-40, Jn.3.12-18, Jn.6.46-48)-,
Se da a sí mismo (Jn.6.47-58), como Pan por el cual nosotros debemos trabajar (Jn.6.27),
es decir, da Vida a la vida, -da Vida Eterna a la vida natural (Gn.2.7)-,
Bautismo mediante (Jn.4.14), -necesario para acceder al Reino De Dios (Jn.3.3-11)-.

Palabra De Vida Eterna (Jn.6.68).

Sí. Así es: Dios suele valerse de sus criaturas para obrar.

 

El fuego de que hablamos es el del Espíritu Santo (Mt.3.11, Lc.3.16, Heb.12.29), el Fuego De Dios que todo lo transforma (1Cor.3.10-15), y que tanto desea Jesucristo que llegue pronto (Lc.12.49, Lc.17.29-30ss, Hech.2.14-20+, Jl.3.14+, 2Tes.1.7-10, 2Ped.3.7,10,12).

Este fuego es purificador, así como el agua, también limpia. De hecho, en el Bautismo De Jesús los vemos juntos, íntimamente relacionados (Mt.3.11, Lc.3.16). El bautismo en agua es pués, uno de los muchos esfuerzos de Dios para limpiarnos del pecado, como lo son los sacrificios de animales, y otros rituales como por ejemplo, lo que hoy vemos tan común de labarse las manos, que en aquel momento también tenía sentido ritual.

 

En efecto, el Bautismo comenzó siendo un rito de purificación, no sólo corporal, sino, y sobretodo, espiritual, pero, que por Voluntad De Dios, acavó sustituyendo a la Circuncisión (Gn.17.12-13), y por lo tanto, asumiendo la función de este como rito necesario (Jn.3.5) para entrar a formar parte del Reino De Dios, ya más que como Pueblo De Dios, como Familia Suya (Mt.12.50, Mc.3.35, Jn.6.49-58).
El Sagrado Autor ilustró este asunto en Hech.19.3-5 con un gran acierto y una admirable soltura.

 


 

Creo que este artículo queda complementado con las respuestas a la batería de preguntas a que me dejé someter, y en concreto con las partes III y IV, por lo que a ellas os remito.

No obstante, sí creo conveniente añadir un par de consideraciones:

  1. ¿Qué Padre ama más a un pié que a una mano de su hijo? ¿A caso por amar a su hijo no ama también a sus miembros?
    Pues así, como POR EL BAUTISMO, nosotros sómos miembros del Cuerpo Místico (1Cor.12.12-13ss, Rom.12.3-8, 1Cor.6.15-17), es decir, de La Iglesia, Cuerpo del que Jesús es la cabeza(Ef.1.22-23, Ef.5.23), podría parecer una exageración decir que El Padre Nos Ama como a Cristo, sin embargo, esta es la realidad.
    Leamos esta pequeña cita:

    Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno,
    y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo,
    así también sucede con Cristo.
    Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo
    (judíos y griegos, esclavos y hombres libres) y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
    (1Cor.12.12-13)

  2. La Iglesia es NECESARIA e IMPRESCINDIBLE para la Salvación, como el Arca de Noé para flotar por encima del agua, y así, preservar la vida. Extra Ecclesiam Nulla Salus.

 

Dios da con el Fuego y el Agua,
muerte a la muerte, y Vida a la vida.
Mas, algo tendrá cuando la bendicen…

Comente con respeto por favor. Los comentarios son moderados manualmente, por lo que puede que tarden en ser aprobados. La publicación de los comentarios queda a mi discreción.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.