Hoy puede ser el último día, ese Apocalípsis tan temido, el primero, oh esperado, de esa Vida Nueva, oh eterna, hoy puede marcar la diferencia.

Hoy tu mundo viejo, dará paso a un mundo nuevo, sólo para ti, si te lo propones. Sí. Este mundo tuyo, es tuyo. Obsérvalo todo. Disfrútalo todo. Las estrellas, el mar, el sol, la naturaleza. Todo esto es para ti. Sólo para ti. Todo esto lo ha diseñado Dios, sólo para que tú tengas espacio, tiempo, experiencia, argumentos y medios,, para decirle que sí. Para sumarte a su Alianza De Amor. Amor Del Bueno. Amor Del Bello. Amor Sincero. Amor Incomparable. Amor Inigualable. Amor Eterno. Sólo para ti. Hoy ahora, si quieres, puede ser tu conversión.

Juan Bautista que el Reino está cerca aclama; Cristo, que el Reino ha llegado demuestra: De cierto, de cierto, la conversión apremia. No pasará esta generación, -la tuya-, sin que el juicio suceda… y, como no: que tú lo veas…
Que aquí nadie es Santo es popularmente sabido, -¿Por qué aquí nadie es santo?-, pero sí que todos pal Cielo, que Dios es mu Bueno… Y Justo, ¡y Justo!, ¿en vano? reclamo… ¡Como me atrevo!
Bautizado en El Nombre del Padre, Del Hijo y Del Espíritu Santo, o sólo en el del Señor, si se antoja obedecer demasiado, ¿o quizás, poco diferenciado?, oramos: Rezamos o recitamos, cuando oramos, y no cuando hacemos que oramos… y con el mazo dando.
Ira de Dios provocada; pecados ajenos -¡Que semos mu wenos!- que al cielo claman. Castigo Divino o un mal necesario permitido, por culpa de aquellos, o los otros, nunca mía… Eso.
¡Te enteraste de la última novedad? Resulta que Pepe Pepito, -un tipo mu más listo-, encontró en san google que La Biblia describe tremendo parecido a nosequé virus. Que si fuera de contexto es lo de menos… ¿No lo estás viendo? ¡Escudriñador necio!
¡Ven, Señor, Jesús aclamamos! Aunque con tan poco genio que parece que lamentamos. Y al fin llega el fin, mas morir no apetece. Pero si el grano no muere… ¡Que no! ¡Que morir no apetece! Un rapto inventado entonces reclamamos que asegure el paso directo a la prescriptiva Gloria, de la confianza en Dios desconectado. Derecho por hecho ganado, y en más, salvo siempre salvo.
Que por tus obras… Dios es «bueno»… No. Permíteme corregir: Dios es Bueno, y por eso por tus obras, a las que mueve la Fe, que así, y sólo así, sola vasta. Disparate de listos… Gracias Señor, por que has ocultado esto a los demasiado listos.
Entonces, probado en el fuego, pero no me pruebes Señor, oh, líbrame de la tentación y no me dejes caer en el mal… ¡Necio! Que tenemos rapto, que es más novedoso y pro… ¡Pos fale! Pa tí la perra gorda, que yo me quedo con la flaca y pulgosa.
¿Que no me entiendes? ¿Será que no sé lo que digo, o que no quieres entenderme? ¿Que me he vuelto loco o no sé lo que hablo? Quizás por que lo sé, y por que lo sabes, ladras, luego, cabalgamos.
Va por ti, profeta de calamidad que sabe la fecha y/o hora, tantito más que el mismísimo Cristo. Va por ti, que supiste discernir los signos de los tiempos con sesudos cálculos y Revelación por línea directa. Va por mí, que de tamaña arrogancia Dios me libre.
¡Conviértanse! Insisto y reclamo. Que urge. Y tanto que urgen. Que mi juicio aguarda, y el tuyo y el de aquel. Aunque ¿quedamos en que no necesitas al Médico, no, salvo siempre salvo? ¿Y te crees que pa ti no hay juicio? ¡Por eso urge!
Incómodas palabras que no quieres escuchar te escupo hoy… «cuando Yo [Dice Dios] diga al malvado: vas a morir, si tú [yo] no le adviertes»… sabemos cuan mal acaba. Que no sé si mañana o esta noche me será reclamada el alma…, y tesoros perdidos que consuma el Fuego no quiero llevar conmigo.
Le temo al dolor. Confieso. Me amedrenta la idea de sufrir. Y procuro que no sea necesaria mucha purificación. Lo intento. ¿Por miedo? Cierto. Pero también por amor. Sí, las dos: atricción y contricción.
Sí, quiero ser Santo, Amigo De Cristo: Y lo quiero hoy, y lo quiero ahora, y lo quiero ¡ya!: mas no es más exigencia que para conmigo. Quiero decir y no sé si alcanzo a decirlo, que no quiero postergarlo para el mañana del mañana de la semana pasada, que tiempo pasado no vuelve, y tiempo por venir sólo viene si viene. ¿Y qué importa lo que yo quiera…? Mejor obras que sean buenas razones, que puritos deseos o meras buenas intenciones que sólo lleva a lamentaciones.
Yo no entiendo de la videncia. Me descubro ignorante. Y no sé la fecha ni hora de cuando será el después, mas cualquier ahora que mire ahora en el reloj, ya pasó. Por eso no quiero ni debo esperar. No quiero prepararme. Quiero tener esperanza. Quiero estar preparado. Y estando en Gracia creo estar preparado. Respóndete honestamente: ¿Estás preparado?
Ojalá fuese en esto tu ejemplo; Pero en esto, no en mis fallos. Aunque procuro no fallar, y humano de mí, fallo. Y no es culpa de mi naturaleza, sino también y más, mía. Yo soy el más culpable de mis capitales perezas. No los llames errores sino estupideces.
Sí. Soy estúpido cuando soy estúpido. No quiero hacerme el ignorante, pero ignoro; No quiero ser inconsciente, pero, si fuera realmente consciente de la dimensión de los actos, cuando no lo soy, no los acometería. No me justifico ni apelo a barata escusa, a cara incertidumbre o azarosa casuística.
Es poco inteligente jugar la Vida eterna a a una carta de mera sospecha: Usa la razón con inteligencia, valorando todos los actos en el contexto más amplio, con la seguridad de su eco y repercusión en la vida eterna. ¡No te la juegues!
Lo dicho. De todo esto que he dicho… ¿Qué he dicho? Pues eso: De cierto, de cierto, la conversión apremia. Jesús está cerca. Verdad verdadera. Hoy puede ser el último día. Hoy puede ser el primero. Marca en el ahora, la línea que divida tu historia en el antes y el después. ¡Conviértete! Insisto: ¡Conviértete o laméntalo eternamente! La vida eterna es más que mucho tiempo; es más que todo el tiempo que puedes vivir, que hayas vivido, y que pudieras haber vivido antes, todo junto… Demasiado para vivir lamentándolo. ¡Santidad o muerte! ¡No hay otra! (cita que hago tan mía…)
Puede que no haya un mañana, pero de seguro hay un hoy, por que ya estamos en él. ¡Gracias, Señor! Hoy puede ser el día de tu último día, ese Apocalípsis tan temido, el primero, oh esperado, de esa Vida Nueva, oh eterna, hoy puede marcar la diferencia. Hoy, sí, hoy, puedes marcar la diferencia en tu vida, reconducirla a una eternidad mejor, a una eternidad de Amor, a una eternidad de Dios. Hazte ese grandísimo favor.
Hoy podría ser El Fin Del Mundo, el fin de los tiempos, o el fin de tu mundo, el fin de tu tiempo; el principio del Mundo Nuevo, de la Tierra Nueva y El Cielo Nuevo, o el principio de tu Mundo Nuevo… Pero sí deseo que sea, el fin de tu Hombre Viejo, el principio de tu Hombre Nuevo. ¿Me concedes este deseo?

2 comentarios sobre “Hoy puede ser el último día, ese Apocalípsis tan temido, el primero, oh esperado, de esa Vida Nueva, oh eterna, hoy puede marcar la diferencia.

  1. OH! Im-pre-sio-nan-te! Gracias.

    Supongo que sí, hoy será en mí ese día. Gracias.

    De momento ya es ese momento por que acabas de descubrirme una forma nueva de enfocarlo todo.

    Gracias de nuevo y mil veces más. Gracias.

    No sé como decirlo mejor. Gracias es lo más grande que puedo decirte, y se me hace poco…

    Qué regalo más grande. Gracias.

    ¡Gracias!!!!!!!!!!

    Me gusta

    1. Gracias a ti… Gracias a vosotros… Que sois los que hacéis posible este blog. Si te ha servido compártelo para que sirva a más gente, para Gloria de Dios. Ante todo gracias a Dios

      Me gusta

Comente con respeto por favor. Los comentarios son moderados manualmente, por lo que puede que tarden en ser aprobados. La publicación de los comentarios queda a mi discreción.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.