Queremos ser tan más buenos que Dios, que da miedo. ¡Si la oración es poderosa es por que es Poderoso Dios que la escucha!

Estamos recibiendo muchas peticiones de oración, intercesión, en busca de sanación de familiares, hijos, padres, hermanos, afectados por esta pandemia de coronavirus.
Esto es buena señal, por que indica que la gente se acerca a Dios… ¡Aunque sea por ese interés, aún así es un gran paso! Ahora es turno de Dios, aprovechar el acercamiento para tocarles el corazón.
Sabemos que Dios nunca rechaza a un corazón contrito; pero también sabemos que la atricción es suficiente: ¡Dios no te perdona por que seas bueno, sino por que ÉL Es Muy Bueno!

Está bien, muy bien, debemos orar todos, los unos por los otros.
Cuenten con mis oraciones por sus intenciones, y no dejen de orar.
¡Sí! ¡La oración es poderosa por que es Poderoso Dios que la escucha!

Ruego ténganme paciencia. Espero no salirme demasiado del tiesto.

En facebook y otros foros leo muchas respuestas del tipo «Tenga fé, Dios le sanará», y no dudo que la intención sea buena… pero hay un problema: Si bien debemos dar esperanzas, no debemos dar falsas espectativas.
En cualquier caso, sí, debemos orar. Está bien que pidamos a Dios que sane las enfermedades… «que pase este cáliz», pero sin olvidar decir también, -y hacerlo sinceramente, no «con la boca chica»-, «que no se haga mi voluntad sino la Tuya, Señor».

Dios le sanará si según Su suprema sabiduría y soberana voluntad es oportuno; pero si Dios decide que es la ocasión de llevárselo con ÉL, o que le conviene la purificación con el sufrimiento, ¿qué vamos a objetar?
Y si necesita esto para su conversión, no es caritativo quitárselo, negándole así esta oportunidad; mas, sí, debemos tratar de alibiarle el sufrimiento, por esa misma caridad.

Además, ¿no se dan cuenta que si Dios no le sana de la enfermedad, habrán hecho quedar a Dios como si fuera sordo a las súplicas, o incapaz de sanarle, o como si quisiera probocar el mal de la enfermedad y muerte? Esto es difamarle, darle una segunda fama, y además, calumniarle, presentándole de forma distinta a como ÉL es. Y por supuesto que no pretenden eso, ¿no?

No trato de atacar a nadie, y por eso reitero que pienso que la intención es buena. Pero seamos realistas: de buena pasa a buenista.
Queremos animarles, y eso está muy bien; Debemos de darles esperanzas, sí, pero no espectativas nacidas de nuestra imprudencia: Mucho mejor decirles que oraremos por ellos, lo cual será cierto o no lo digas; que Dios escucha las plegarias, y no lo pongas en duda; ¡pero ni le hagas creer, ni pretendas tú, que tus ruegos sean mandatos que Dios ha de cumplir sin rechistar!
No les prometas por compasión la luna cuan enamorado adolescente. Que si adoleszcente es, es por que de algo adolece.

¡Vasta ya!
¡No! ¡La oración no es poderosa por que sea un mero instrumento de ejercicio de tu poder! Con eso te declaras poderoso a ti mismo, dejando a Dios a la altura de tu criado.
¡Sí! ¡La oración es poderosa por que es TodoPoderoso Dios que la escucha!
Y si Dios escucha tú oración, -insisto, no lo pongas en duda-, es por consideración a tí, no obligado por que tú hayas usado la «fórmula mágica» de la oración.
Por muy formulada que esté, la oración es diálogo, no mágia ni extorsión.

Por otra parte… Queremos ser tan más buenos que Dios, -obvia la ironía-, que da miedo. ¿Os imagináis el mundo lleno de gente de 800 años de edad? Si apenas uno tiene de cuarenta para arriba y ya dice «no te mojes la barriga». Pues eso.
¿Entonces qué,, fuera también el deterioro y la enfermedad? Muy bonita esa ilusión, pero simplemente esa no es La Historia De La Salvación, cullo autor es El Señor De La Historia.
en esa otra historia en la que somos tan más buenos que Dios, -obvia la ironía-, seríamos portadores de la luz, pero la luz en minúsculas por que no es la de Dios sino la propia. Y, al menos yo, no quiero ser un lucifer; mejor no salirme de La Historia De La Salvación, que yo sí necesito ser Salvado por Dios.

Dios no es malo por disponer de la Vida, que de ÉL procede; tampoco lo es por permitir la enfermedad, mal nuestro, no Suyo, del cual ÉL, admirablemente saca Bien, y el mayor, la conversión.

¿Y si no hay miseria, como la Misericordia?
¡Vamos! ¡A orar!

2 comentarios sobre “Queremos ser tan más buenos que Dios, que da miedo. ¡Si la oración es poderosa es por que es Poderoso Dios que la escucha!

  1. Excelente la verdad que si hay muchos de que hacer,es interceder y rezar por todas las personas y solo Dios sabe hacer la cosas.
    Dios mío haz tu voluntad y no la nuestra, tu que tiene todo poder y autoridad sobre la vida y el mundo entero.
    Señor te misericordia de nosotros y del mundo entero.
    En ti pongo mi confianza y también aumenta mi fé Señor Jesucristo.

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  2. Dice S. Agustín que la oración es la fuerza del hombre y la debilidad de Dios. Oración de súplica, de confianza, de acción de gracias… en fin, hablar con Él y fiarnos de que si quiere puede, y siempre estar disponible para aceptar su voluntad.

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